3 días en Bariloche en verano

Cuando la nieve se va, la belleza sigue intacta

Hace unas semanas cumplí uno de mis sueños: quedarme en el hotel Llao Llao de Bariloche, en la provincia de Río Negro, sur de Argentina. Pasé tres días en la hermosa Patagonia y me sirvieron para despejar la mente, renovar el alma, y tener toda una perspectiva nueva para encarar 2017. ¡Nada mal, eh!

Como una imagen vale más que mil palabras, comparto primero con ustedes el vlog de viaje, y debajo detallo todos los lugares, excursiones y actividades que hicimos.

Hotel Llao Llao: Qué les puedo decir. Es el hotel más legendario del país y poder hospedarme allí fue tachar un ítem de la lista de cosas que quiero hacer antes de morirme. El hotel es arquitectónicamente impresionante, cuenta con dos grandes alas (la Bustillo es la tradicional y original, la Moreno es la nueva y moderna), un servicio de desayuno para quedarse el día entero, piletas climatizadas internas y externas, spa, y varias salas de lectura y descanso. Destacado: hacer un paseo en lancha por el Lago Moreno desde la Marina del hotel, cenar en el restaurante Patagonia, o hacer una cata de vinos mirando el lago.

Patagonia Wilderness: Carlos y Ayelén nos llevaron a hacer trekking y rapel por el Cerro López. Un paseo “soft adventure” ideal para los que, como yo, aman la naturaleza pero no están en su mejor estado físico. Y para los que sí pueden bancarse una aventura en serio, tienen muchas más opciones de actividades en la zona. El broche de oro: un almuerzo bien típico cual pic-nic en la montaña, con una mantita en las rocas para tirarse, escuchar el silencio, admirar el paisaje y sí, por qué no, hacerse una mini siesta de 10 minutos. Me contó una amiga.

Cervecería Patagonia: uno de los grandes logros en este viaje fue tomar una cerveza y disfrutarla. Cuando le conté a nuestros anfitriones en Cervecería Patagonia que yo no tomo cerveza pero que estaba dispuesta a que eso cambie esa noche, me trajeron una variedad bien suave que fue perfecta. Sumado a la picada y la vista impresionante del lugar, les digo ya mismo que es un must absoluto en la próxima visita que hagan. [Foto robada a mi amiga Lulú]

Javoo el Mago: humor, magia, astronomía y telescopio. Javo nos llevó en un paseo por la Vía Láctea y nuestras galaxias vecinas desde el patio trasero de la cervecería. A mí,  que soy una enamorada total de la astronomía y el cielo nocturno, me fascinó por completo. Y todavía estamos tratando de adivinar cómo hizo el truco de cartas final.

Bonus: almuerzo en Alma Suites: en nuestro último día almorzamos en el hotel Alma Suites, donde yo me había quedado la última vez que fui a Bariloche, en 2012. Es un hotel súper moderno, sobre la barranca, con 2 pisos para arriba y 5 para abajo. La comida fue deliciosa, pero además doy fe de que es un excelente lugar para quedarse si buscan una opción moderna y cerca del centro de la ciudad.

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