El maravilloso mundo

Cuando uno la pasa bien, el tiempo vuela, así que imagínense que las últimas dos semanas se me pasaron en un abrir y cerrar de ojos:

Ya volví del “Maravilloso Mundo de Disney” a la vida real (aunque estoy firmemente comprometida a traerlo conmigo), con una inyección de energía y motivación que me hacía MUCHA falta. En estos días pude reconectarme con aspectos de mí misma a los que no les estuve dando espacio en el día a día, y eso me hizo muy bien.

Mi cuerpo no descansó. Lo hice levantarse alas 7am todos los días y caminar entre 8 y 10km diarios en promedio. Lo sometí a montañas rusas y simuladores, al sol que pica al mediodía, y a días enteros al aire libre con 4 grados de temperatura. Y sin embargo, me siento mejor de lo que me sentí en años.

Mi mente se desconectó por completo, en dos semanas sentí que el trabajo y las obligaciones eran cosa de hacía siglos.

Y mi niña interior se hizo un festín por todos lados. Estoy convencida de que este es un viaje que tendría que hacer cada 3 ó 4 años a modo de “mantenimiento del niño interior” 😛

En fin, no puedo esperar a sentir todos los buenos efectos de este viaje en la vida normal. ¡Aquí vamos!

Ceci en Epcot

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2 Comentarios
  1. Ch Medina dice

    Qué chevere todo Ceci!

  2. Luli dice

    Fui hace 2 años, mi marido y mi hijo son fanáticos de Star Wars y caímos en la semana ¨Star Wars¨. También me tocó ser la espía rebelde de la nave y nos reímos mucho. El trencito del tibet es una papa, pero grité como si me fuese a morir en la de Aerosmith.
    Fuimos en junio pero hacía demasiado calor y había mucha gente pero disfrutamos de los parques de agua. Cada vez que me acuerdo quiero ir de nuevo.

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